¿Estás buscando cuál es el mejor calefactor para comprar? ¿Quieres un calefactor de bajo consumo para no gastar demasiada electricidad? Bueno, pues a lo largo de esta entrada voy a intentar disuadirte para que no lo compres.

En este post te quiero dejar claros dos conceptos:

  • El calefactor de bajo consumo no existe
  • No deberías utilizar un calefactor para calentar tu casa

¿He llamado tu atención? Sigue leyendo para entender por qué no quiero que lo compres.

Funcionamiento del calefactor

Antes de nada vamos a ver en qué consiste un calefactor.

El principio en el que se basan es en la convección forzada (descubre aquí la diferencia entre conducción, convección y radiación).

Para ello tienen en su interior una resistencia eléctrica o cerámica que se calienta con el paso de la corriente eléctrica. A través de esta resistencia se hace pasar una corriente de aire para disipar con rapidez el calor al ambiente.

Es un funcionamiento muy básico. A mayor potencia del calefactor mayor superficie será capaz de calentar.

 

El problema del uso de calefactores

El calefactor tiene un problema que puede no parecerlo a simple vista: calienta muy rápido.

Para entender por qué esto es un problema vamos a verlo con un ejemplo. Imagina que tienes un calefactor para calentar tu dormitorio a una temperatura aproximada de 21 ºC (que es la temperatura ideal para una casa en invierno).

    • La habitación está a 18 ºC. Enciendes el calefactor para calentarla y lo hace rápidamente. Sube hasta los 19, 20, 21 ºC, pero como no tiene un termostato fiable sigue subiendo hasta los 22, 23… y el cuarto se calienta rápidamente hasta los 25 ºC.
    • Como ya notas calor apagas el calefactor. La temperatura del dormitorio empieza a bajar rápidamente hasta los 24, 23, 22, 21 ºC.
    • Cuando estas a 21 ºC, la temperatura ideal, te parece que tienes frío, pues venías de una temperatura muy superior, así que vuelves a encender el calefactor. Subirás rápidamente hasta una temperatura muy superior a la temperatura ideal.

En esta imagen tienes un ejemplo de cómo cambiará la temperatura utilizando este aparato. Como puedes ver estarás la mayor parte del tiempo por encima de los 21 ºC.

Evolución de la temperatura a lo largo del tiempo usando un calefactor

Evolución de la temperatura a lo largo del tiempo usando un calefactor

 

Todos esos picos lo que hacen es que consumas más electricidad de la que deberías. Lo ideal es que la curva sea más estable, sin grandes subidas y bajadas. Así el cuarto estará siempre rondando los 21 ºC.

Esta rapidez para calentar presenta dos problemas:

    1. Al calentar muy rápido te pasarás fácilmente de la temperatura de confort, por lo que cuando la temperatura baje hasta la temperatura ideal tendrás sensación de frío.
    2. De la misma manera que calienta muy rápido, al apagarse el calefactor la estancia también se enfriará muy rápido. Esto supondrá un menor confort.

 

La broma: el calefactor de bajo consumo

Un calefactor eléctrico es un aparato realmente barato. Es fácil encontrarlos a precios entre 10 y 20 €. Pero como se sabe que consumen mucha electricidad hay que eliminar este miedo a comprarlos. Por eso hay vendedores que los anuncian como calefactores eléctricos de bajo consumo.

Pero su consumo no es para nada bajo. De hecho, un calefactor de este tipo tiene una eficiencia del 100%. Esto quiere decir que el 100% de la electricidad que utiliza la transforma en calor.

Puede parecer una eficiencia muy alta pero en el caso de las bombas de calor la eficiencia se sitúa entre 250 y 350 % si es aerotérmica y entre el 420 y el 520% si es geotérmica (fuente). Éstos sí que son unos equipos de bajo consumo.

No existen los calefactores eléctricos de bajo consumo. Su consumo energético es muy superior comparado con una bomba de calor.

Debes tenerlo muy claro: ni son de bajo consumo, ni te ayudarán a ahorrar en tu factura de la luz. Harán todo lo contrario.

 

Alternativas al calefactor

Existen muchos sistemas para calentar una vivienda. Por ejemplo, en este post agrupé los principales sistemas de calefacción para un chalet. No obstante aquí te pongo 3 alternativas para usar en la mayoría de las casas:

  • Radiador de aceite. No es el mejor sistema de calefacción pero regulará mejor la temperatura de la estancia. Su forma de calentar el ambiente es más suave, ya que el líquido que tienen en su interior hace que se caliente y se enfríe de forma más suave. No obstante no caigas en la misma trampa. El radiador eléctrico de bajo consumo tampoco existe.
  • Bomba de calor. Te servirá también como aire acondicionado en verano. Es el sistema más eficiente para calentar la vivienda. Descubre en esta guía cuál es el mejor aire acondicionado/bomba de calor para tu hogar.
  • Caldera de gas o pellets con radiadores. Es un sistema de calefacción que requiere una instalación más compleja. Las calderas de gas de condensación rondan el 100% de eficiencia y tanto el gas como los pellets son más baratos que la electricidad.

 

Cuando no te queda más remedio que usarlo…

Habrá situaciones en las que un calefactor te encajará con lo que necesitas, pero para usarlo correctamente intenta seguir estas indicaciones:

– Dirección del aire

No dirijas la corriente de aire hacia tu cuerpo. Si lo haces te acostumbrarás a una temperatura muy alta y en cuanto deje de darte el aire caliente notarás una gran sensación de frío.

– Potencia

El calefactor debería traer dos ruedas: una para seleccionar la potencia y otra para la temperatura.

  • La rueda de la potencia servirá para calentar el aire de forma más o menos rápida. A mayor potencia mayor velocidad de calentamiento, pero también mayor consumo.
  • La rueda de la temperatura marcará a qué temperatura deberá apagarse el calefactor. Es el termostato. Cuanto mayor sea el valor de esta rueda mayor será la temperatura que alcanzará.

Lo ideal es que lo utilices a una potencia baja, pero también a una temperatura más suave. De esta manera se calentará el ambiente de forma más lenta y dejará de calentar cuando alcance una temperatura razonable. Seguirá habiendo bruscos cambios de temperatura, pero serán menores que si pones ambas ruedas al máximo.

– Utiliza un termostato propio

Otra opción es comprar un termostato que sea mejor que el que trae el propio calefactor. Se trata de aparatos que controlan la temperatura del ambiente y cuando supera cierto valor deja de suministrar corriente.

Puedes colocar uno en la estancia que vayas a calentar y programarlo para que no se superen los 21 ºC. Podrás enchufar el calefactor en él para asegurarte de que la temperatura está controlada.

Debes tener en cuenta que el aire estará más frío en el suelo que en el techo (el aire frío desciende mientras que el caliente asciende). Coloca el termostato a un metro y medio del suelo para que detecte la temperatura media de la estancia.

También deberás tener cuidado de no dirigir la corriente de aire del calefactor hacia el termostato. Si lo haces estará tomando una temperatura más alta.

Aquí tienes algunos ejemplos de los termostatos a los que me refiero.

Con estos consejos podrás controlar que no se dispare el consumo eléctrico con el uso de este pequeño aparato. Pero no pienses que con seguir estos consejos es suficiente; lo mejor es elegir otro método de calefacción.

El mejor calefactor es el que no se compra. Si tienes ya alguno en casa intenta no utilizarlo y si conoces a alguien que lo use con frecuencia intenta convencerlo para que deje de hacerlo.

Estos aparatos son grandes consumidores de electricidad, y afectarán a tu factura en 2 aspectos: tanto en el término de energía como en el de potencia.

Si dejas de usarlos podrás controlar un poco el gasto en electricidad de tu hogar.

 

Comparte esta publicación:

Esta web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies