La temperatura de confort, o confort térmico, es la temperatura a la que no tenemos sensación de frío ni de calor. Para saber cuál es la temperatura ideal para una casa necesitamos saber este valor, pero para obtenerlo tenemos que aprender que hay varios factores que influyen en ella.

Temperatura de confort

La temperatura de confort varía en función de la actividad que se esté realizando. Por ejemplo, una temperatura que para una biblioteca sería válida, para una fábrica donde se realice trabajo físico será con toda seguridad excesiva.

Por eso decimos que hay varios factores que se deben tener en cuenta. Influirá el número de personas que se encuentren en una misma sala, la cantidad de ropa que lleven, el esfuerzo físico, la velocidad del aire, la humedad… pero en esta entrada vamos a centrarnos en un sólo supuesto: el de una vivienda.

¿Cuál es la temperatura ideal para una casa?

Temperatura de confort

Factores que influyen

En el caso de una vivienda las variables disminuyen. Los principales parámetros a tener en cuenta son:

  • Temperatura exterior
  • Humedad relativa

La temperatura exterior como dato no nos interesa, sino que afectará a nuestra temperatura de confort en el sentido de que iremos más o menos abrigados. En verano usamos ropa más ligera, por lo que es interesante que la temperatura de nuestra vivienda nos permita ir de la misma manera. Y lo contrario para el invierno: nos abrigamos más, así que debemos tener una temperatura en nuestra casa con la que podamos estar en manga larga.

La humedad relativa influirá directamente en nuestra sensación térmica. Si tenemos una temperatura ambiente constante pero varía la humedad relativa, nuestro cuerpo experimentará la sensación de que la temperatura ha cambiado. Es la denominada sensación térmica. Para tener en cuenta este factor se suele emplear la temperatura efectiva o la temperatura equivalente, que relacionan la “temperatura seca” con la “temperatura húmeda”.

Temperatura ideal

Para obtener la temperatura ideal existen programas que generan unos gráficos en función de los parámetros que hemos visto anteriormente. Uno de los más comunes es el de ASHRAE, en concreto el modelo 55, y en internet hay infinidad de documentación y gráficos con diferentes parámetros. A nosotros nos interesa un gráfico que relacione la humedad relativa y la temperatura seca (la que mide cualquier termómetro, sin necesidad de calcular la temperatura efectiva).

El gráfico que aparece a continuación es bastante completo y sirve a la perfección para poder averiguar cuál es la temperatura ideal para una casa. Haz click en la imagen para poder verla a tamaño completo.

ASHRAE 55 - Temperatura de confort - temperatura ideal para una casa

En el gráfico se diferencian dos zonas:

  • La zona de la izquierda, de color rojo, representa el área con la temperatura de confort para el invierno. Considera que en esa época iremos más abrigados.
  • La zona de la derecha, de color azul, corresponde al verano. Vestimenta más ligera.

Las líneas de color marrón que cruzan de lado a lado marcan el valor de la humedad relativa. Tomando como ejemplo una humedad del 50 %, buscamos un punto de cada una de las dos áreas. Una vez elegido el punto, miraremos la temperatura que corresponde en el eje inferior (la temperatura seca). Ambas zonas permiten cierto margen, pero si tomásemos los puntos centrales se corresponderían con 22 ºC en invierno y 25 ºC en verano.

En unas condiciones de humedad relativa del 50 % y ausencia de corrientes de aire vemos que la temperatura de confort empieza a los 20,5 ºC, por lo que podríamos poner la calefacción a partir de esa temperatura si queremos ahorrar. Si vamos al lado opuesto, a la temperatura más alta en verano, observamos que podemos alcanzar los 26 ºC en esta época del año.

Lo recomendable es establecer una temperatura que nos garantice una sensación de confort pero controlando el gasto energético. Las temperaturas que debes memorizar son:

  • Temperatura ideal para el invierno: 21 ºC
  • Temperatura ideal para el verano: 26 ºC 

Se estima que por cada grado que aumentamos la temperatura del hogar el consumo energético aumenta un 7%. ¿Para qué tener la casa a 23 ºC si a 21 ºC ya estamos bien? Esos dos grados de diferencia hará que las facturas suban considerablemente.

Lo mismo ocurre con el uso del aire acondicionado. Tener la vivienda a 26 grados será suficiente y evitaremos un consumo de electricidad innecesario.

¿Y cuales serían los valores de temperatura límites sin salir de la zona de confort?

  • En invierno y con humedad relativa del 80 % → 20 ºC
  • En verano y con humedad relativa del 20 % → 27 ºC

Fuera de estos valores será necesario el uso de mantas (invierno) o la presencia de corrientes de aire (verano).

Estos valores de temperatura deberán ser mayores si la persona que va a habitar la vivienda es de edad avanzada o si su nivel de inactividad va a ser elevado.

Ahorrar energía en casa

Otras normas

Hemos visto que la norma 55 de ASHRAE nos sirve a la perfección para calcular la temperatura ideal en cualquier situación. En España existe la norma UNE-EN ISO 7730:2006, centrada en la determinación analítica e interpretación del bienestar térmico mediante el cálculo de los índices PMV y PPD y los criterios de bienestar térmico local.

Es una norma muy completa y nos da las fórmulas para calcular matemáticamente la temperatura de confort en cualquier situación (no solamente en una vivienda).


Fuentes:

ASHRAE: Standard 55 / UNE-EN ISO 7730:2006

Más información: IDAE

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