Recuerdo la primera vez que escuché hablar de los radiadores de calor azul. Estaba viendo un piso para alquilar y había por la casa unos cuantos radiadores eléctricos anclados a la pared. Entonces el agente inmobiliario nos dijo “la vivienda tiene calefacción de calor azul”, y he de reconocer que sonó muy bien.

Es en esos momentos cuando surgen las dudas… ¿Pero qué son en realidad estos radiadores? ¿Son radiadores eléctricos o hay algo más? ¿Merecen la pena? Vamos a profundizar un poco en este tema.

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Radiadores de calor azul

¿Qué es el calor azul?

Puede que también lo llamen energía azul o calefacción azul (o incluso radiadores de luz azul), y básicamente es márketing. No es más que un nombre bonito para algo que se lleva usando toda la vida.

James Prescott Joule descubrió en 1841 el denominado efecto Joule, que determina que si se hace pasar corriente eléctrica por un conductor, parte de la energía cinética de los electrones se transforma en calor. En eso se basan estos “radiadores de energía azul”.

A la hora de presentar sus puntos fuertes es común que hablen también de un fluido térmico caloportador de alta inercia térmica. Pero esta frase lo que viene a describir es un fluido tan común como el aceite. Vaya, igual que los radiadores de aceite que todo el mundo conoce.

Radiadores de calor azul

Hay una cosa que debes tener muy clara: no son radiadores eléctricos de bajo consumo. Todo lo que sea calentar mediante una resistencia eléctrica implica un alto consumo energético. Pero este tipo de radiadores suelen ir acompañados de algunas mejoras en su fabricación.

Traen incorporada una pequeña pantalla que nos permite configurar un termostato y un temporizador, lo que ayuda a controlar la temperatura en la estancia. ¿Pero esto es exclusivo de los radiadores eléctricos de calor azul? No. Cualquier tecnología de climatización puede traer estos sistemas (incluidos los radiadores eléctricos), y son muy recomendables.

Por lo tanto lo que tenemos aquí es un radiador aceite programable. Nada más. Será estéticamente más bonito, o con un nombre más atractivo, pero no traen ninguna novedad.

Ejemplo radiador calor azul

Ventajas y desventajas

Vamos a ver las ventajas y desventajas frente a un radiador de aceite clásico.

Ventajas:

  • Carcasa de aluminio
  • Son programables
  • Traen termostato*

Desventajas:

  • Más caros

*Hay que decir que los radiadores de aceite también traen un termostato básico (una de las dos “ruedecitas”), pero no disponen de una gran precisión.

Conclusión

Puede parecer que son mejores que los radiadores de aceite al tener más ventajas que desventajas, pero a pesar de esos extras no es recomendable optar por un radiador de calor azul. Si se da el caso y necesitamos comprar un radiador de aceite, habrá que valorar por qué mejoras estamos dispuestos a pagar más (termostato, carcasa de aluminio, aspecto…) pero siempre huyendo del término “calor azul”. Esto solo hará que el precio se incremente de manera injustificada.

Existen radiadores eléctricos con termostato, con programas diarios, semanales… no es necesario buscar la catalogación “calor azul”. Además, mi recomendación es evitar en la medida de lo posible los radiadores eléctricos. Salvo para estancias con poco uso no merece la pena instalarlos, pues al final saldrá más caro.

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