Cada vez cobran más peso en el presupuesto de las familias las facturas de luz, agua y gas, pero si aplicamos unos pequeños cambios a nuestra casa y a nuestros hábitos se puede conseguir fácilmente ahorrar en las facturas del hogar de una manera significante. A continuación podéis encontrar 50 consejos para evitar que nuestro dinero salga volando cada vez que llega a casa el recibo de la luz o del gas.

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Cocina

  1. Coloca el frigorífico lejos de fuentes de calor como hornos o radiadores. También se debe cuidar de que la parte trasera del frigorífico se mantenga limpia y ventilada.
  2. Abre la puerta del frigorífico justo lo necesario. Dejarla abierta más tiempo hará que salga el frío acumulado.
  3. Deja enfriar la comida antes de meterla en el frigorífico.
  4. Asimismo, cuando necesites descongelar alimentos, puedes descongelarlos en el frigorífico. Aunque tarden más en descongelarse, aportarás frío a la nevera y menos tendrá que trabajar el motor.
  5. Regula la temperatura de la nevera. Por cada grado centígrado de reducción de la temperatura se consume un 5% más. (La temperatura ideal del frigorífico: 5 grados para la refrigeración y -18 para la congelación)
  6. Cuando vayas a comprar electrodomésticos fíjate que sean de clase A+ o superior, son los más eficientes.
  7. Pon la lavadora a carga completa.
  8. Descongela el frigorífico antes de que la capa de escarcha alcance 1 cm de espesor. Los frigoríficos No-Frost evitan la formación de hielo, lo que implicará un menor consumo sin que tengas que estar pendiente.
  9. Haz que el lavavajillas funcione a plena carga y en los programas económicos. Lavar los platos a mano con agua caliente puede salir hasta un 60% más caro que hacerlo con un lavavajillas moderno a plena carga.
  10. Enjuaga los platos con agua fría antes de meterlos en el lavavajillas. También conviene limpiar el filtro periódicamente.
  11. A la hora de cocinar se deben usar recipientes cuyo fondo sea mayor que el fuego (sin excedernos) y tapar siempre las cacerolas: se puede ahorrar hasta un 20% de energía.
  12. Cuando nos quede poco para terminar de cocinar conviene bajar la temperatura o apagar la placa, aprovecharemos así el calor residual.
  13. Utilizar la olla exprés reduce a la mitad el consumo de energía.
  14. Utilizar siempre la luz del horno, cada vez que abrimos la puerta se pierde el 20% del calor.
  15. Las cocinas de inducción son más eficientes que las vitrocerámicas.
  16. A la hora de hornear ciertos alimentos, podemos meterlos primero unos minutos al microondas y de esta manera ahorrar tiempo de funcionamiento del horno, reduciendo considerablemente el consumo de energía.

Haciendo la colada

  1. No uses la plancha para una sola prenda. Cuanto mayor número de prendas planchemos de seguido, mejor será el aprovechamiento de la plancha.
  2. Para secar la ropa, siempre que se pueda hay que tenderla antes de optar por la secadora. Si no hay otra opción, la ropa centrifugada en la lavadora a 1.200 revoluciones reduce un 20% el consumo de la secadora.
  3. Utilizar agua fría o un programa a baja temperatura para lavar la ropa consumirá menos energía (la lavadora utiliza el 90% de la energía que gasta en calentar el agua).

Agua caliente sanitaria

En este apartado aparecen consejos para disminuir el consumo del agua, pero que en muchas ocasiones lleva consigo un ahorro energético al reducir también el consumo de agua caliente.

  1. Siempre es mejor darse una ducha que un baño. Llenar la bañera puede suponer un consumo de 200 litros de agua mientras que una ducha de cinco minutos permite ahorrar hasta el 75% del agua.
  2. Contempla el uso de paneles solares térmicos para obtener agua caliente sanitaria.
  3. Establece la temperatura del agua en el termo en un punto entre los 50° y los 60°. Por encima de esta temperatura aumenta el gasto innecesario, disminuyendo además la vida útil del termo.
  4. Si vas a pasar más de dos días fuera de casa, apaga el calentador.
  5. Si tienes opción, coloca el termo cerca del baño/cocina. Con menor recorrido de tuberías el agua caliente llegará antes al grifo.
  6. Dejar un grifo mal cerrado puede suponer un gasto de más de 100 litros de agua al mes. Es importante asegurarse de que quedan bien cerrados.
  7. Instala una cadena de doble descarga. Permite ahorrar 3 litros de agua por cada uso y hasta 100 litros por usuario al mes. Un truco casero consiste en meter una botella de plástico llena dentro de la cisterna (con cuidado de no bloquear el mecanismo) y de esta manera ahorrar 2 litros de agua en cada descarga.
  8. Coloca perlizadores de agua en los grifos. La inversión que hay que realizar es mínima y a la larga el ahorro puede ser bastante grande.
  9. AquaReturn es un electrodoméstico que reconduce el agua fría hacía el grifo y deja pasar la caliente cuando considera que ha llegado a la temperatura correcta, unos 35 grados. De esta manera, según su inventor, Alfonso Cuervo-Arango, una familia de cuatro miembros que “abra el grifo dos veces al día” ahorrará “32.000 litros de agua anuales”.

Iluminación

  1. Sustituir las bombillas tradicionales por otras de tecnología LED.
  2. Intenta aprovechar al máximo la luz natural.
  3. Mantén una limpieza constante en las lámparas. La acumulación de polvo y suciedad puede disminuir la luminosidad y provocar que utilicemos luces extra.
  4. No dejes nunca luces encendidas en habitaciones desocupadas.

Climatización y calefacción

  1. Instala doble acristalamiento y persianas en todas las ventanas. Un buen aislamiento en la vivienda puede ahorrar más de un 50% de energía. Conviene abrir las persianas de día y cerrarlas cuando anochece para aprovechar el calor del sol y aislar por la noche el hogar.
  2. No conectes el aire acondicionado a una temperatura menor de 25ºC. Por cada grado que disminuya la temperatura se estará consumiendo un 8% más de energía.
  3. Una buena alternativa al aire acondicionado es el ventilador de techo. Obtendrás un gran ahorro energético.
  4. No es necesario estar en manga corta en invierno, ajusta la calefacción a una temperatura razonable y acostúmbrate a llevar un jersey dentro de casa.
  5. Instalar termostatos para regular la temperatura y bajar la calefacción cuando la casa está vacía puede permitirnos ahorrar hasta un 24%.
  6. Si vives en una zona calurosa y soleada, la instalación de un toldo evitará que ascienda excesivamente la temperatura dentro del hogar. Además, una vez instalado, no consumirá absolutamente nada y te supondrá un importante ahorro en el uso del aire acondicionado.
  7. Si tienes jardín plantéate plantar árboles de hoja caduca. Te proporcionarán sombra durante el verano y, al perder sus hojas en invierno, dejaran pasar la luz (y con ello el calor).
  8. Haz números, es probable que te compense sustituir la caldera de tu casa por una caldera de pellets.

Puede que algunas de las medidas para ahorrar en calefacción impliquen un gasto importante, pero hay que tener en cuenta el peso que supone calentar la casa en el importe de nuestras facturas.

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Fuente: IDAE (hacer click en la imagen para ver en detalle)

Según IDAE, la calefacción supone casi la mitad del consumo energético, pero esta cantidad se verá incrementada si se trata de una vivienda unifamiliar.

Ordenador personal y otros pequeños aparatos

  1. Activa las funciones de gestión de energía de tu sistema operativo.
  2. Apaga el ordenador cuando no lo vayas a utilizar, así como el monitor cuando te vayas a ausentar aunque sea un momento. Puedes ayudarte del Ecobutton.
  3. Evita el uso de protectores de pantalla. Algunos protectores de pantalla son bastante exigentes con la tarjeta gráfica aumentando el consumo. Además, si configuramos el monitor para que se apague no será necesario el uso de protectores de pantalla. También puedes disminuir el brillo de la pantalla, conseguirás ahorrar hasta un 50% el consumo de energía.
  4. Cierra las aplicaciones que no utilices y elimina archivos temporales y cookies para mejorar el rendimiento. Para ellos puedes utilizar programas como CCleaner.
  5. Se puede mejorar el rendimiento del ordenador desfragmentando periódicamente el disco.
  6. A la hora de cargar dispositivos como el ordenador portátil, teléfono móvil, libro electrónico o cámara de fotos, desconectarlos una vez llegue a la carga completa. A parte de evitar un consumo innecesario, ayudaremos a alargar la vida útil de las baterías (y por lo tanto, más tiempo aguantará el dispositivo sin tener que volver a cargar)
  7. Si vas a trabajar en casa con un ordenador portátil, conviene quitar la batería mientras se usa para evitar su deterioro. Pero ojo, esto hay que hacerlo antes de que llegue al 100% de carga. Según BatteryUniversity, se estima que una batería que se carga habitualmente al 100% tendrá aproximadamente entre 300 y 500 ciclos de carga, mientras que una cargada al 70% de su capacidad aguantará hasta los 1.200 ó 2.000 ciclos. Según Cadex Electronics, lo mejor es que la batería se mantenga entre el 80% y el 40%.
  8. Ahorra batería en el uso del móvil. Aunque lo utilices cuando estás fuera de casa, la batería la recargarás cuando estés en ella.
  9. Imprime en papel solamente aquello que sea necesario. Si no te queda otra opción, puedes conseguir un importante ahorro de tinta utilizando Garamond y Courier como tipo de letra. También puedes usar Ecofont.

Stand by

  1. El famoso stand by que traen la mayoría de aparatos eléctricos, con el que se quedan supuestamente apagados, pero listos para usar en cualquier momento, es una fuente importante en cuanto al gasto energético. Y lo que es peor, nos supone un gasto en la factura de la luz de hasta un 10% aun cuando no estamos haciendo uso de ellos. Este modo es fácil de verlo en los televisores o pantallas de ordenador, puesto que se queda encendida una pequeña luz, pero en realidad está presente en la mayoría de aparatos y electrodomésticos: lavadoras, cocinas táctiles, equipos de música, máquinas de café… La mejor opción es colocar regletas con botón de apagado, puesto que nos aseguraremos de que ese electrodoméstico no consume absolutamente nada. Para más información: click aquí.

Conclusión

Dejando de lado los consejos concretos, para ahorrar energía en el hogar debe haber una labor de comunicación continua. Debemos ayudarnos y colaborar entre nosotros. Siempre se consumirá menos si todos leemos en la misma habitación, si nos ofrecemos a planchar la ropa de los demás y así aprovechar mejor el encendido de la plancha, si estamos atentos de que el resto no se deje luces encendidas. Pero también es muy importante enseñar a los más pequeños de la casa, puesto que son los mas descuidados y si los concienciamos de pequeños una vez que lleguen a adultos incorporarán todos estos consejos a sus hábitos.

Y a pesar de todos estos gestos que debemos realizar dentro de casa, cuando salimos a la calle también podemos seguir ahorrando energía si ponemos de nuestra parte: caminar o usar la bicicleta siempre que podamos, utilizar el transporte público, realizar una conducción eficiente (usa marchas largas, evitar acelerones…) si tenemos que coger el coche…

En resumen, ya sea para ahorrar en las facturas o para cuidar el medio ambiente, se puede conseguir mediante gestos simples un importante ahorro energético adaptando nuestro estilo de vida.

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